Categorías de Mandalas

Cuarenta y dos temas, del más despejado al más denso. Si duda, empiece por el nivel: es lo que decide si una lámina se termina en veinte minutos u ocupa tres tardes. El tema viene después, según las ganas.

Por nivel y edad

El primer criterio útil: densidad del trazo y tamaño de las superficies.

Fiestas y estaciones

Para imprimir en el momento adecuado del año, en clase o en casa.

Animales y criaturas

Una figura reconocible en el centro, rodeada de motivos abstractos.

Naturaleza y cosmos

Flores, astros y paisajes, en general los más generosos en superficies amplias.

Estilos y tradiciones

Repertorios de formas precisos, de lo geométrico a lo tradicional.

Meditación y calma

Pensados para la sesión larga, donde el gesto importa más que el resultado.

Un formato aparte

Coloreado inverso: se trazan las líneas sobre un fondo ya coloreado.

Cómo elegir un mandala para imprimir

El criterio que cuenta no es el tema sino la densidad del trazo. Un mandala fácil deja superficies amplias, que se rellenan con rotulador sin pulso firme; uno difícil encierra decenas de zonas de pocos milímetros, donde solo entra un lápiz bien afilado. Entre ambos, la mayoría de nuestras láminas piden una buena hora.

  • Para un niño de 4 a 7 años: mandala fácil o infantil, con formas más grandes que una moneda.
  • Para un rato corto: temas geométricos y estrellas, cuya simetría se colorea rápido girando alrededor del centro.
  • Para una tarde larga: mandalas difíciles, zen o antiestrés, pensados para instalarse.

Qué papel, qué formato

Todos nuestros mandalas se imprimen en A4. El gramaje importa más que la impresora: a partir de 160 g los rotuladores al alcohol dejan de traspasar, y a 200 g la hoja queda plana una vez coloreada. El papel corriente de 80 g sirve para lápices, no para rotuladores.

Preguntas frecuentes

¿Los dibujos son gratuitos?

Sí, todo el catálogo es de acceso e impresión libres, sin cuenta ni registro.

¿Puedo usarlos en clase?

Sí, para uso pedagógico y familiar, incluso en varios ejemplares.

¿Con cuál empezar?

Con un mandala fácil de motivo floral: los pétalos dan referencias claras y el resultado se lee bien incluso con pocos colores.

¿Qué es el coloreado inverso?

El principio al revés: el fondo ya está coloreado y es usted quien traza las líneas encima. Una familia aparte, que vale la pena probar si el coloreado clásico le cansa.